lunes, 26 de septiembre de 2016

160922 La linterna de Utrera

Aquí tenéis La linterna de Utrera y, con ella, la sección literaria de cada jueves. En esta ocasión hablamos de la novela escrita por Napoleón que va a ser próximamente subastada y de los favoritos para llevarse el Premio Nobel de Literatura que se fallará el próximo 6 de octubre. Las recomendaciones literarias de la semana son Horizonte móvil, de Daniele Del Giudice (El Atico de los Libros); y Lemuria, de Karl Hans Strobl (Valdemar).

martes, 20 de septiembre de 2016

160915 La linterna de Utrera

La linterna de Utrera está de vuelta y con ella su sección literaria de los jueves. Podéis escucharla, como siempre, en la segunda parte del programa. En esta ocasión hablamos de Bookstock, del Literágora del mes y del billete que Colombia ha decidido dedicar a Gabriel García Márquez. Las recomendaciones literarias de la semana son Bowie, de Simon Critchley (Sexto Piso); y El derbi final, de VV.AA. (El Paseo).

martes, 6 de septiembre de 2016

Elemental, Sir Arthur

El mes de septiembre ha llegado y con él la vuelta de muchas cosas. Pese a que en Sevilla hace un calor más propio de julio y agosto, es hora de retomar la actividad, de poner en marcha nuevos proyectos y darle continuidad a otros. Mi lista de asuntos pendientes es larga y abarca numerosos frentes, aunque no tantos como me gustaría. Pero ese es otro tema.

No es de eso, no obstante, de lo que me apetece escribir hoy. Un invitado inesperado se ha colado entre todas esas tareas pendientes y se está ganando un puesto de honor entre mis lecturas favoritas. Un clásico al que estaba deseando hincar el ojo y que está superando mis mejores expectativas.

Sherlock Holmes es un personaje que siempre ha ejercido una poderosa atracción en mí. Hace unos años le dediqué un artículo en el blog (aquí) y hablé de él en el programa Voces del Misterio (aquí). Hacía mucho tiempo que me rondaba la idea de leer todas sus aventuras; hace algunas semanas empecé a ver la serie de televisión Sherlock, protagonizada por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman, y ello me ha animado definitivamente a iniciar la lectura.
He logrado hacerme con Todo Sherlock Holmes, la fantástica edición de Cátedra. Más de mil seiscientas páginas que incluyen todas las historias que escribió Arthur Conan Doyle con Holmes y Watson como protagonistas, más un buen puñado de anexos en los que se explican muchos detalles de la obra.

Tras una excelente introducción de Jesús Urceloy, son ya varios los casos que he leído (Estudio en Escarlata, La corbeta Gloria Scott, El ritual de los Musgrave, La banda de lunares, El paciente residente, El aristócrata solterón, La aventura de la segunda mancha, Los hacendados de Reigate y Escándalo en Bohemia) y mi objetivo es completar, sin prisa pero sin pausa, las 60 historias que componen el volumen.

Hace algunos meses disfruté mucho leyendo un par de obras de Agatha Christie (Diez negritos y Asesinato en el Orient Express) y ahora toca otro clásico de las novelas de detectives. De Hércules Poirot a Sherlock Holmes; si en el caso de Christie la lectura superó mis expectativas, parece que Sir Arthur va por el mismo camino.

Hacía tiempo que no sentía tanto interés por continuar una lectura. Pese a que tendré que compaginarla con otras y con algunas de mis eternas tareas pendientes, y pese a que últimamente he leído libros interesantes, las aventuras de Holmes y Watson me han atrapado sin remisión. Otra deuda lectora está siendo saldada.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Cuatro años y cuatro meses

Es difícil explicar qué se siente cuando uno es consciente del paso del tiempo. Hace unos días, mientras paseaba por la ciudad inglesa de Kingston upon Hull (o Hull, a secas), tuve una extraña sensación. Pese a que todo el centro estaba levantado por obras (la ciudad ha sido elegida Ciudad de la Cultura en UK 2017 y están adecentando las calles), todo estaba más o menos igual que siempre. En ese momento me di cuenta de algo que hasta entonces solo había sido un runrún en mi mente: era la tercera vez que visitaba la ciudad, pero desde la última que estuve allí había pasado mucho tiempo, algo en lo que no había reparado hasta entonces: cuatro años y cuatro meses, es decir, más de mil quinientos días.

Me cuesta verbalizar las sensaciones que me invadieron al ser consciente de ello. Creo que en mi cerebro saltó ese mecanismo de defensa sobre el que he escrito en otras ocasiones (aquí, por ejemplo). El caso es que aparqué los pensamientos incómodos que recorrían mi mente y decidí disfrutar al máximo del viaje. Lo conseguí.

Sobre la ciudad de Hull escribí en su momento artículos como El precio de las cosas, 1941: El bombardeo de Kingston upon Hull y Diario de ruta por los pubs de Kingston upon Hull. Pese a la mala fama que ha tenido siempre en Inglaterra Yorkshire en general y Hull en particular (Hull is dull, Hull es soso, es un dicho muy popular en el país), lo cierto es que es una ciudad agradable e interesante, al menos en mi opinión. Estoy seguro de que la designación como Capital Cultural inglesa 2017 dará un impulso a una zona que, si es cierto que no ha sido bien tratada por los avatares del tiempo (otro dicho popular para referirse a sus habitantes es tough guys, tipos duros), ha sabido llevar con buen humor un sambenito que ha marcado el caracter hulleño (el gentilicio es de mi cosecha). Mis reflexiones al respecto las vertí en las más de ciento cincuenta páginas que componen el diario de mi anterior visita, algunas de las cuales creo más prudente omitir.

Conocer bien la ciudad me ha permitido dedicar más tiempo a pasear por ella y visitar algunos de los lugares que aún no conocía. Mi próximo artículo será una continuación del Diario de ruta por los pubs de Kingston upon Hull, que en esta ocasión incluirá cinco pubs de Hull más tres invitados: uno de Robin Hood´s Bay y dos de Liverpool. En cuanto tenga un rato me pondré manos a la obra.

viernes, 19 de agosto de 2016

Más 'Crónicas de la Gran Bretaña', pronto

Hoy hace 10 días de mi regreso a España, después de pasar otros tantos en Inglaterra. En mi tercera visita a los hijos de Gran Bretaña he estado en lugares increíbles sobre los que espero ser capaz de escribir algo más pronto que tarde, pero no me va a resultar fácil.

He tenido que dejar pasar unos días para empezar a aclarar qué deseo contar y qué prefiero que permanezca tan solo en mi memoria. Hace tiempo descubrí que hay lugares donde puedo desenfundar mi cámara y sacar cientos de fotografías, pero estas jamás reflejan ni de lejos qué siento al estar allí. Soy consciente de ello al regresar y repasarlas; me gustan, me traen buenos recuerdos, algunas son muy buenas (mérito de la cámara, no mío), pero les falta alma. En ellas no encuentro ni rastro del momento, de aquello que me llevó allí y de las sensaciones vividas in situ.

He decidido dividir los artículos por temas: ciudades y pueblos (Hull, Beverley, Robin Hood´s Bay, Whitby, Lincoln, Liverpool y Chester), librerías (he podido visitar un buen número de ellas; algunas las busqué y otras me encontraron a mí) y pubs (Hull, Robin Hood´s Bay y Liverpool).

Esta vez cuento con una dificultad añadida: en mis anteriores visitas a Inglaterra, escribí un diario que me ayudó después a elaborar los artículos incluidos en mis Crónicas de la Gran Bretaña. En esta ocasión no voy a contar con esa ayuda, ya que el hecho de viajar con mi familia y haber visitado tantos lugares apenas me han dejado tiempo y fuerzas para escribir, así que serán mi memoria y las fotografías (para eso sí que son muy útiles) las que me servirán de guía para ordenar los recuerdos y ponerlos negro sobre blanco.

Aunque tendré que compaginarlos con otros quehaceres, espero tener listo el primer artículo pronto. ¿Ciudad? ¿Pueblo? ¿Librerías? ¿Pubs? Aún no lo he decidido, pero ya me recorre ese cosquilleo que uno siente cuando tiene algo que contar. Y creedme si os digo que hay lugares que, pese a no ser demasiado conocidos, merecen una buena visita.

martes, 16 de agosto de 2016

De vuelta

El viernes 29 de julio salí de trabajar a las 23 horas. Estaba cansado, pero con unas ganas tremendas de irme de vacaciones. A la mañana siguiente mi mujer y yo teníamos un largo y esperado viaje por delante.

Dos semanas después, toca volver. He disfrutado mucho y en los próximos días escribiré sobre ello; he visitado lugares increíbles y lo mejor de todo, en muy buena compañía. Ahora es tiempo de volver al trabajo y retomar proyectos pendientes.

Hull, Beverley, Robin Hood´s Bay, Whitby, Lincoln, Liverpool, Chester... han sido los lugares que he tenido la oportunidad de visitar en esta ocasión. Inglaterra me parece un país fascinante y bastante desconocido más allá de las grandes ciudades. Paisajes y pueblos muy recomendables en los que he podido conocer parte de su historia a través de sus monumentos y también, cómo no, gracias a sus librerías... y pubs.

Dejar Sevilla en pleno verano rozando los 40 grados de temperatura y aterrizar en Leeds horas después con 12 no tiene precio, creedme. Desde el sábado 30 de julio hasta el martes 9 de agosto he descansado, paseado, viajado, escrito, leído, comido, bebido y disfrutado acompañado de mi mujer, mis padres y mi hermano. Han sido unos días muy bien aprovechados y en las próximas semanas intentaré escribir sobre ello, en especial de algunos lugares que merecen ser visitados y de algunas situaciones que merecen ser contadas.

Respecto a los proyectos pendientes, agosto es un mes propicio para madurarlos. El final del verano se acerca (temperaturas aparte, es una época del año que nunca me ha gustado) y con él un otoño que espero que sea muy productivo en todo lo relacionado con la radio y los libros.

Viajar produce un efecto reparador en la mente y en el cuerpo, no me cabe duda. Cada día me cuesta más volver, pero siempre hay motivos para seguir buscando los cambios necesarios que permitan desterrar las cosas que uno no quiere en su vida. Ese es el camino y habrá que recorrerlo.

martes, 12 de julio de 2016

Un verano con libros

Verano. Época en la que la actividad editorial parece detenerse casi por completo de puertas afuera. La labor interna, no obstante, es intensa. Preparar las novedades que publicarán a partir de septiembre es una ardua tarea que los editores llevan a cabo de forma discreta, en una carrera contrarreloj para que todo esté listo tras el periodo estival y puedan ofrecer libros de calidad a sus lectores, una temporada más.

Los escritores, por su parte, continúan pergeñando historias en estas fechas. Es tiempo de tomarse unos días de descanso y ordenar ideas. Los libros que publicarán a partir de septiembre ya están en manos de las editoriales y es el momento de pulir detalles, para que la obra llegue al lector en las mejores condiciones posibles.

Decía Borges que ordenar bibliotecas es ejercer de un modo silencioso el arte de la crítica. Ese es uno de mis objetivos en este verano; ya que tendré que permanecer en la ciudad por trabajo, quiero aprovechar para, de una vez por todas, hacer inventario de mis libros. Ayer ordené algunos, comprobando una vez más la necesidad de hacer una lista de los libros que componen mi biblioteca. Son muchos los volúmenes que se acumulan (casi 2000) y aunque la mayoría están ordenados por el apellido del autor, se hace necesario disponer de un registro que ayude a localizarlos con más facilidad.

Al mismo tiempo, quiero ejercer ese silencioso arte de la crítica del que hablaba Borges. Muchos de mis libros tienen su historia y, leídos o no, quiero que permanezcan en su lugar. Otros, en cambio, tendrán que salir y dejar hueco a los que vengan después. En mi biblioteca hay libros duplicados, libros leídos que no deseo conservar, otros que sé que nunca leeré...

Aunque soy y siempre seré un firme defensor del libro en papel, he de reconocer la comodidad del formato electrónico a la hora de almacenar y ordenar libros. En mi Kindle tengo unos 300 títulos que apenas ocupan el espacio de un solo libro de bolsillo. Una ventaja que se amplía cuando me dispongo a viajar; en lugar de cargar con 4 o 5 ejemplares, es suficiente con llevar el e-reader para tener lecturas de sobra. En cualquier caso, sigo prefiriendo el formato papel y no creo que eso vaya a cambiar.

Ayer aproveché también para ordenar mis lecturas, reseñas y entrevistas pendientes, al menos las más inmediatas: 14 libros, 7 leídos y otros tantos por leer; 12 reseñas pendientes y 2 entrevistas, una por hacer y otra hecha, a falta de transcripción. Un no parar, teniendo en cuenta además que la lista no para de crecer.

Verano. Época de preparar proyectos que irán viendo la luz a partir de septiembre. Semanas en las que seguiré leyendo, escribiendo y haciendo acopio de material para la vuelta al cole. Corto y cierro... de momento.